Catas a ciegas

Quita la etiqueta y verás lo que de verdad te gusta

Catas conducidas por sommelier con metodología real: copa negra o antifaz, ficha de puntuación, deliberación en grupo y revelación final. Divertidas de puertas afuera, rigurosas de puertas adentro.

Metodología

Cómo dirigimos una cata

La cata ciega no es un juego de adivinanzas: es un ejercicio de atención. Servimos las referencias en copa negra, sin orden previsible, y guiamos al grupo por las tres fases —visual anulada, olfativa y gustativa— con un vocabulario que cualquiera puede usar desde la primera copa.

Cada participante puntúa en ficha propia antes de escuchar al resto, para evitar el efecto arrastre. Después se comparan resultados, se discute y se revela qué había en cada copa. El momento en que el vino más caro no gana es, invariablemente, el mejor de la noche.

Repertorio

Qué se puede catar a ciegas

Vinos

Verticales, comparativas de denominación o duelos precio-calidad con seis referencias.

Destilados

Whisky, ron añejo, mezcal y ginebras botánicas, con hielo tallado en sala.

Café y té

Orígenes y tuestes en formato taza limpia, ideal para desayunos de trabajo.

Aceites y quesos

Producto mexicano de temporada, con productor invitado cuando el calendario lo permite.

Para quién

  • Empresas: actividad de equipo de dos horas, sin desplazamiento largo ni logística compleja.
  • Grupos privados: celebraciones donde se quiere beber mejor y hablar más.
  • Vinícolas y distribuidores: validación de producto frente a competencia, a ciegas y con datos.
  • Instituciones: catas divulgativas dentro de programación cultural o de denominación de origen.

Guía: cómo organizar una cata a ciegas

«Nuestro reserva perdió contra un vino de doscientos pesos. Fue la conversación comercial más útil del año.»
Dirección comercial · Vinícola del Valle de Guadalupe

Briefing

Diseñemos tu cata

Dinos cuántos son, qué se te antoja catar y si quieres que termine en cena. Preparamos la selección con el sommelier.

  • Respuesta de un productor en menos de 24 horas hábiles.
  • Propuesta con guion, menú y presupuesto cerrado en 72 horas.
  • Sin costo ni compromiso hasta la firma.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos antes de firmar

¿Hace falta tener conocimientos de vino?

No. La cata ciega iguala a todo el mundo: sin etiqueta, la experiencia previa importa mucho menos de lo que se cree. El sommelier conduce el vocabulario para que cualquiera pueda describir lo que percibe.

¿Cuántas referencias se catan?

Entre cuatro y ocho. Por encima de ocho, el paladar se satura y las notas dejan de ser fiables. Preferimos menos referencias y más conversación.

¿Podemos catar nuestro propio producto?

Sí, es un formato habitual para vinícolas y distribuidores: se sirve la referencia propia junto a competidores directos, a ciegas, y se comparan resultados. Los datos suelen ser reveladores.

¿Se puede combinar la cata con una cena?

Es lo más frecuente: cata de una hora, pausa, y cena a ciegas de tres o cinco tiempos con maridaje comentado.

Siguiente paso

Reserva una cata a ciegas

Disponible en nuestro espacio y en la sede del cliente, con material de cata incluido.