La historia
Los soportes vitales de la estación espacial han entrado en modo de purga y la esclusa principal se ha sellado herméticamente, sumiéndolos en la ceguera infinita del vacío cósmico. El protocolo de cuarentena nivel uno ha sido activado. La amenaza ya ha abordado la nave, ha asimilado la anatomía terrestre y está al acecho.
La Comandante de la nave dirige el escuadrón de contención para minimizar los riesgos en la emergencia. Oculto entre los civiles el Alienígena espera pacientemente a que se traicionen unos a otros antes de devorarlos en las sombras.
La única manera de salvar la nave es analizar la biología de la tripulación y descubrir al intruso. En medio de la penumbra, la Comandante ejecutara la prueba de ADN directamente sobre sus papilas gustativas.
Para la anatomía humana existen sabores que reconocerán al instante. Ya que son ingredientes que solo se encuentran en la Tierra. Sin embargo, para la estructura celular del alienígena o alienígenas es imposible reconocer más allá de un par. La mesa tendrá que llegar a un veredicto y "expulsar" verbalmente a los infectados hacia la cápsula de escape. Si ejecutan la cuarentena correctamente, la nave recuperará la órbita. Si la paranoia los engaña y expulsan a un humano inocente, el Ente tomará el control total de la estación antes del amanecer.