La historia
Dos espadachines ciegos reciben novicios para su entrenamiento. En un show teatralizado ellos dicen que la mejor forma de anticiparse al enemigo es no depender de la vista. Los invitados deben pasarse los nigiri de palillo en palillo hasta el otro extremo de la mesa. Si el pescado cae al plato en la oscuridad, la mesa recibe un bocado de castigo.