La historia
Al entrar al lugar te transportarás al viento helado de Massachusetts que trae consigo el eco de las acusaciones y el olor a madera quemada. Te has adentrado en lo más profundo del bosque para responder al llamado de la Bruja. El círculo se ha cerrado y, en el centro, envuelta en un aura de poder ancestral e insondable, se erige la Bruja Suprema. Su sola presencia exige reverencia absoluta.
Pero el refugio ha sido profanado. De un soplido violento, todas las antorchas se extinguen simultáneamente, sumiendo el aquelarre en una oscuridad asfixiante. Una voz implacable y cargada de fanatismo rompe el silencio: el Inquisidor ha logrado infiltrarse. Camina entre ustedes, oculto en las sombras, respirando en su nuca. Está cazando, y exige saber quién de los presentes lleva la marca de la herejía para entregarlo a las llamas.
La Bruja con su sabiduría les ofrece una única vía de salvación. Deberán demostrar su verdadero linaje mágico conjurando el elixir del ocultamiento, pero tendrán que hacerlo ciegos para encender su espíritu.
A través de la mesa, deberán pasarse a tientas frascos con polvos, aceites y hierbas secas. Su única guía para sobrevivir será el olfato. Deberán debatir en murmullos y mezclar a ciegas hasta que el cuenco exhale exactamente el aroma que la Bruja ha ordenado. Todo eso mientras disfrutan de su banquete.
La mesa que logre replicar la poción perfecta ganará la inmunidad sagrada, volviéndose intocable para el fanático. Pero si sus sentidos fallan y la mezcla se arruina, el Inquisidor olerá su miedo, encenderá la chispa y el aquelarre arderá esta misma noche. ¿Será tu instinto tu salvación o tu condena?