La historia
Despertar después de trescientos años no es un milagro al menos para la ciencia. La amnesia criogénica ha borrado sus mentes. No recuerdan sus nombres, ni sus rostros, ni a donde pertenecen
Los científicos de la sala tienen dos caminos: esperar a que recuperen la memoria poco a poco, arriesgando a que algunos no puedan volver a tener memoria o utilizar la terapia más básica. Recordar con el gusto. Tendrán que probar cada bocado y describir que sabores reconocen. Cada uno de los panes pertenecen a diferentes regiones, por lo que el recuerdo de su “origen” llegará a través del pan del que reconozcan más ingredientes.