La historia
El majestuoso tren ha entrado en la negrura del tunel alpino, y en la ceguera total, se ha sucedido la muerte. Un asesinato impecable se acaba de ejecutar a centímetros de ustedes. El cadáver aún está caliente y el asesino sigue a bordo, respirando el mismo aire que su mesa.
Una espía rusa pasea por el pasillo mientras susurra coartadas al oído de los invitados, tejiendo una red de sospechas para desviar la atención. En el extremo opuesto del vagón, el detective a bordo comienza la investigación. El busca la prueba material del crimen, y tiene la certeza de que el culpable la acaba de esconder frente a sus propias narices.
El asesino ha arrojado la evidencia al único lugar donde la sociedad jamás se atrevería a buscar. Para resolver el enigma deberás sumergir tus manos desnudas en el líquido caliente, rastreando el fondo del cuenco hasta tropezar con los objetos sumergidos. Todo mientras comen en el vagón-restaurante.
Pero pescar la pista es solo la mitad del interrogatorio. Con las manos empapadas, deberán limpiar el objeto en la penumbra y someterlo a la prueba del olfato. Cada pieza tiene la firma invisible de su dueño. Tu misión es debatir en susurros con tu mesa, conectar el rastro olfativo con el perfil de los anfitriones y lanzar la acusación exacta. Si el olfato los traiciona y culpan al inocente, el verdadero asesino sabrá que han fallado, y al salir del túnel, tomará asiento permanentemente en su mesa.