La historia
A diez mil pies de altura, el banquete ha sido silenciado por un estruendo ensordecedor. El motor principal acaba de estallar y un humo denso inunda el salón, devorando por completo la luz y reduciendo la visibilidad a cero. La caída libre ha comenzado.
De entre la niebla emergen dos figuras luchando por mantener el control del desastre. Por un lado, la dueña de la nave se rehusa tajantemente a permitir que su obra maestra de la aviación se convierta en una tumba. Por el otro, el Jefe de Máquinas, tosiendo, trae consigo una noticia fatal: el panel principal está destrozado y la única forma de frenar la caída es activando las válvulas de presión manuales, pero con la cabina a ciegas, es incapaz de encontrar la falla.
La salvación del dirigible no está en las herramientas, sino en tu paladar. Para evitar que la nave se estrelle contra la tierra, tú y tus compañeros deberán convertirse en los sensores táctiles y sonoros que el sistema ha perdido.
El tiempo se agota y la altitud cae drásticamente. Tu misión es masticar a ciegas para checar las refacciones de la nave. . Tendrán que aislar ese sonido en medio del caos, identificar el engrane corrompido y pasarle la pista exacta al mecánico para que estabilice la presión antes del impacto. Si eligen la pieza equivocada o el miedo los ensordece, el motor colapsará por completo y la élite entera arderá entre los escombros.