La historia
Ustedes han sido arrastrados vivos a las fauces del inframundo maya; el descenso se ha consumado y la oscuridad que los envuelve es absoluta. Han sido elegidos como trofeos de carne y sangre, condenados en la permanencia eterna de las cavernas de la muerte.
El Señor de la Noche, el soberano absoluto del miedo, no busca matarlos de inmediato, sino quebrar su cordura lentamente, desorientarlos hasta que rueguen por el final. Sin embargo, tienen un aliado insesperado, Ixbalanqué. El dios gemelo conoce mejor que nadie las trampas de este infierno y se ha infiltrado para ofrecerles a los invitados una única oportunidad de burlar el destino fatal.
Frente a ustedes, se verterá el vino de Xibalbá. Pero el Señor de la Noche domina el engaño: utilizando la ceguera del salón, alterará violentamente el orden de su mesa, mezclando las copas que contienen la energía pura con aquellas que han sido llenadas con las aguas del Río de la Podredumbre.
Ixbalanqué ha marcado clandestinamente la salvación. A oscuras y con el caos en la mesa, deberán rastrear con las yemas de los dedos la base en busca de una anomalía táctil. Su misión es identificar el cáliz seguro e identificar cual es el vino seguro. Si la eligen el río del Señor de la Noche, un entumecimiento químico y violento les paralizará la lengua; perderán su voz por el resto de la noche y sus almas quedarán ancladas al inframundo para siempre.