La historia
Las aguas oscuras y espesas de los canales de Xochimilco se han tragado la trajinera justo en la noche más oscura del año. La trajinera ha volcado en uno de los lugares más siniestros de Xochimilco: La isla de las muñecas
Custodiando este purgatorio de plástico, se alza el espíritu de Don Julián quien los recibe con un banquete. Él conoce las reglas para sobrevivir a la isla, pero la verdadera dueña de la isla ya ha notado tu presencia. De entre la niebla la niña ahogada exige un tributo inmediato: quiere juguetes nuevos para su colección.
Tu única salvación es la ofrenda. Si deseas ver el amanecer y no terminar colgado por el cuello en las ramas de la chinampa, deberás apaciguar su furia. En la más absoluta oscuridad, tendrás que arrastrar tus manos debajo de tu asiento, palpando a ciegas en busca de pequeños restos de un juguete. Tu misión es armarlo a la penumbra de la noche
Si aciertas, te perdonará la vida. Si fallas, si el instinto te traiciona y le ofreces el juguete equivocado, su llanto reventará el silencio, inundando la sala por completo para arrastrar a tu mesa al fondo del canal.