La historia
Toneladas de roca sólida han cerrado la única salida de la mina levantando una nube de polvo que ciega tus ojos por completo. Las linternas de carburo han exhalado su último destello, dejándote enterrado vivo en el vientre de la tierra.
A tu lado, se encuentra un Minero atrapado. Sus manos están destrozadas de tanto escarbar en la piedra. Pero en las profundidades de esta veta, el verdadero terror no es la falta de aire. Susurrando desde las grietas, con un eco fantasmal y helado que parece rebotar en las paredes de tu propia mente, aguarda una entidad desconocida.
La supervivencia en este abismo no dependerá de la fuerza, sino de la equidad. En la oscuridad total, la entidad pondrá a prueba la moral de los sobrevivientes entregándoles raciones de alimento escasas y de formas engañosamente irregulares. Su misión será racionar la vida. Convertidos en balanzas humanas, los comensales deberán palpar y sopesar a ciegas cada bocado, debatiendo para fragmentar el botín en partes matemáticamente exactas entre todos los ocupantes de la mesa.
Pero la montaña lo ve todo. En el clímax de la prueba, un repentino y violento destello de luces rojas de emergencia bañará la sala por un segundo, revelando la verdad sobre sus platos. Si los anfitriones descubren que el miedo o el egoísmo venció a alguien y acaparó una porción mayor, la piedad se habrá acabado. La Entidad desatará su castigo sobre los avaros obligándolos a beber un trago de muerte.